
La provincia de Palencia está situada en el noroeste de la Península Ibérica y pertenece a la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Cuenta con una superficie total de 8.052 km² y una población de 173.153 habitantes, lo que supone una densidad demográfica relativamente baja, de 21,54 habitantes por km². La provincia de Palencia limita con la Comunidad Autónoma de Cantabria y las provincias de León, Burgos y Valladolid. La provincia se divide en cuatro comarcas: La Montaña, Páramo y Valles, Tierra de Campos y El Cerrato. En la provincia de Palencia se encuentran municipios tan importantes como la villa industrial-minera de Guardo, que es la más poblada tras la capital con 7835 habitantes. Aguilar de Campoo es la villa galletera , y turística del norte de la provincia y Venta de Baños es un importante nudo ferroviario e industrial al sur de la provincia. El Canal de Castilla y los ríos Pisuerga y Carrión atraviesan y riegan las tierras de cultivo palentinas.
La capital de la Provincia, Palencia, está situada a 749 metros de altitud y a 234 km de Madrid, en la llanura de Tierra de Campos y a la orilla del río Carrión, cuenta con una población de 82.263 habitantes en una superficie de 94,71 km², lo que significa una densidad de población de 868,58 habitantes por km².
En la provincia se encuentran monumentos tan importantes como la Iglesia de San Martín que data del siglo XI, una de las iglesias románicas mejor conservadas en Europa. Sin embargo, en la capital de la provincia se concentran la mayoría de los monumentos más importantes de la provincia como la Catedral de San Antolón (o tradicionalmente conocida como la “bella desconocida”), el Cristo del Otero, la Iglesia de San Migel, la Iglesia de San Pablo, el Convento de Santa Clara, el Palacio Episcopal o la Iglesia de San Lázaro.
La climatología de la provincia de palencia se caracteriza por ser un clima mediterráneo continentalizado, debido a su cercanía con el Mar Cantábrico, presenta una extensa oscilación térmica en relación a las temperaturas máximas y mínimas. Las precipitaciones durante el año son moderadas.
En cuanto a la gastronomía de la región cabe destacar las carnes y las aves. El lechazo es el plato rey , y entre otras delicidas de la cocina palentina, hay que mencionar el pisto, la sopa castellana, la trucha con jamón, el cangrejo de río de Herrera, la carne de Cervera, la cecina de Villarramiel o la codorniz guisada o en escabeche. Los postres y a la repostería no faltan en la gastronomía palentina, las jaleas de arándanos o ráspanos, el pan de Nogales, las pelusas, rosquillas de palo o las magdalenas de la Nava, las tortas de Osorno, los amarguillos de Villoldo, las galletas de Aguilar de Campoo, los almendrados o mantecadas de Carrión o los montaditos.